Algunos rebeldes muy intrépidos y corajudos de Medellín se esconden cada vez que se alborota el avispero del poder. Esos son los que cargan pañitos húmedos en el morral para limpiarles el sudor al alcalde y al gobernador. Podrán ser muy “propositivos”, pero no creo que sean independientes, ni mucho menos críticos.

Y esto lo digo yo. Y aquí les firmo.

Diana.