El instinto animal se puede contener por un tiempo, pero en algún momento el contenedor se rompe. El leopardo del video, cuando tenga hambre, se comerá de un bocado al cervatillo aunque este haya sido su mejor amigo. Eso se llama naturaleza. Con los humanos sucede igual, porque cuando se vive en un ambiente hostil lo que domina es el instinto de supervivencia, la amistad poco cuenta. Los gobernantes deberían ver Animal planet a ver si algún día entienden que mientras las necesidades más básicas de la población no estén cubiertas (alimentación, salud y vivienda), la gente hará cualquier cosa para sobrevivir y eso incluye la violencia. Difícil esperar que la gente sea pacífica cuando tienen que vivir con la incertidumbre de la comida del siguiente día. No importa cuántas paces firmen ni cuántos esfuerzos hagan para “educar” a la gente en esas condiciones, porque la escasez activa el instinto de supervivencia. La hostilidad del ambiente vuelve a la gente ruda hasta con su mejor amigo.