“La salvación está en la palabra. Desde que escribo con regularidad estoy más tranquilo: es como la terapia para un esquizofrénico (¡y eso somos!). No sé qué decirte a lo que dices de: “Escribo más bien poco en este tiempo, porque lo que me sale me parece hediondo”. Y no te doy ningún consejo porque –carajo– yo no soy maestro”.

Alberto Aguirre